«Arte y Cultura Paraguay-España 2016»

«Arte y Cultura Paraguay-España» presenta su 5ª edición que este año tiene como marco el emblemático edificio del Antiguo Monasterio San Miguel de los Reyes, tendrá lugar el domingo 8 de mayo a las 11:00 Hs.  Este evento en conmemoración de las fiestas patrias paraguayas, contará con grupos que interpretarán al son de guitarras y arpa las polkas «kyre’?» y las sentidas guaranias.   La grácil y colorida danza paraguaya, también estará presente, ejecutada con bastidores, sombreros, cántaros y botellas. El coro «Raíces Guaraníes» surgido de los Talleres culturales realizados el año pasado, entonarán en guaraní cantos dedicadas a la patria y a la madre, unas canciones muy representativas para la comunidad paraguaya en todo el mundo.

La música y la danza de España estarán representadas por la Asoc. Cultural de Castilla La-Mancha con su excelente coro y rondalla y por la Casa de Andalucía en Valencia que interpretarán bailes y coros tradicionales de la comunidad manchega y sevillanas y flamenco respectivamente.  Carmen Carrasco, Miembro de Honor de la Unión de Escritores de España y premiada escritora, nos acompañará con poemas en castellano y guaraní y como colofón Silvia Vargas obsequiará nuestros oídos con su inigualable voz.

Esta fiesta de carácter netamente cultural y abocada a la concordia y hermandad de paraguayos y españoles, contará con la presencia del Exmo. Embajador de la República del Paraguay en España, Don Antonio Rivas Palacios, quien cerrará el evento dirigiendo unas palabras de despedida, estará acompañado por el Cónsul General Don Juan Alfredo Buffa y Cónsules de otros puntos de la Península, así como el Cónsul Honorario de Paraguay en Valencia quien siempre aboga por la cultura paraguaya en esta ciudad.  ENTRADA LIBRE Y GRATUITA HASTA COMPLETAR AFORO

 

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Aravo ñemoambue – Cambio de horario

cambio-hora-aravopapahaArapapaha kuéra oñeambue 60 aravo’i. Aravo oñemoambue Arahaku Aravo ha Araro’y Aravo ramo. ko’ãva ha’e pe aravo ñemoambue peteî tendápe, omotenonde hína peteî aravo (se adelanta), arapoty ñepyrûme ha omomoîjey ro’yñepyrûme. Ojepurúva jahasa porãve hagãua kuarahy rendy. Araro’y Aravo – araro’y aravópe katu ñemotapykue peteî aravo. (se atrasa una hora)
Los relojes cambian de hora en los dos hemisferios en la lucha constante de seguir el ritmo del sol, hecho que a más de uno descoloca. En el hemisferio sur estrena horario de invierno que inicia hoy 27 de Marzo en Paraguay amanece con sus relojes con una hora atrasada.

España se hace eco del Quijote en Guaraní.

El Quijote en lengua guaraní

El Quijote en lengua guaraní

El periódico El País, ha publicado recientemente lo siguiente: «Ha intentado con ahínco adaptar su vida a una genética dispar: “Soy hombre de selva, pero también ratón de biblioteca”. Bartomeu Meliá, sacerdote jesuita mallorquín, de 83 años, acaba de concluir la primera traducción al guaraní de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes. “Es un idioma muy normalizado en Paraguay, donde es lengua oficial del Estado. Lo hice porque me di cuenta de que mis alumnos no lo entendían bien cuando se lo explicaba en castellano”. Así que convirtió al hidalgo manchego en Kihóte, a su noble escudero en Sácho y a la bella doncella por la que suspiran en Ndarusinea…

De cabalgar por esos mundos, Meliá, sabe. Y de entenderse, también: “Me defiendo más o menos en 10 idiomas, sin contar cuatro dialectos que acompañan el guaraní. De todos los que sé, el que menos útil me ha resultado siempre ha sido el inglés”. Aprendió francés para estudiar filosofía en París; el latín, lo lleva fluido; el italiano le sirvió para defenderse en Roma: “Allí estuve un año y medio en vía muerta. Cuando los curas vamos a Roma, es que estamos más o menos en paro, aunque todos los días yo era el primero en entrar al archivo vaticano”. El alemán le sirvió para culminar buena parte de sus investigaciones lingüísticas. El portugués para los 13 años que pasó en Brasil. El griego, lo va perdiendo, “aunque llegué a leer a Sófocles de corrido…”. Finalmente, mallorquín y castellano, le vienen de cuna.

La cultura guaraní ha sido su pena y su pasión.

Bartomeu Melía - foto archivo del El País

Bartomeu Melía – foto archivo del El País

“Me adentré a fondo en ella para comprender su cultura y su religión. Nadie había ahondado en esto último. Les han querido convertir desde hace siglos. Muy bien… Pero, ¿de qué?, me preguntaba yo”. Así le fueron reveladas parte de sus creencias. “Tuve suerte, al tercer día me dejaron entrar a sus pequeñas capillas, donde bailábamos, cantábamos y rezábamos la noche entera. Al principio, todos iban en busca del dios del trueno, hasta que me explicaron que el primordial es el que ellos llaman Nuestro Padre o Abuelo (Ñande Rueté o Ñane Ramôi Fusu), que a su vez tiene tres hijos: el dios de la agricultura (Jakairá), el famoso dios del trueno (Tupâ) y el dios profeta (Karaí)”.

De la selva saltaba a su refugio en Asunción. Allí convive hoy con una biblioteca de 8.500 volúmenes, parte de los cuales heredó de uno de sus maestros: León Cadogán, etnólogo y antropólogo paraguayo. Aunque ésta eminencia tenía 11 hijos, adoptó a Meliá hasta tal punto que lo convirtió en su albacea.

El compromiso con las comunidades más perdidas –se calcula que existen unos 110.000 en total dentro del país, asegura Meliá, 60.000 de los cuales son guaraníes- resultaba incompatible con la saña que despertaban en dictadores como Stroessner. Decidió expulsarlo del país junto a otros 10 sacerdotes, cuando el jesuita se decidió a denunciar los descarados intentos de exterminio que originaron las protestas del Gobierno de Jimmy Carter y una portada en la revista Time de 1976. “Los guaraníes siempre han buscado las mejores tierras para instalarse. Eso les hace blanco de muchos acosos. Nos dimos cuenta entonces de que en mitad de la selva estaban abriendo vías. Hoy son lugares donde existen grandes plantaciones de soja”.

“Partí río abajo, al fin y al cabo, fuimos unos de los jesuitas que han expulsado siete veces desde tiempos coloniales. Nos quieren lo mismo que a un dolor de tripa. Llegamos hasta Corrientes, en Argentina, allí nadie nos estaba esperando, igual que de Paraguay, nadie nos despidió”.

Pudo regresar. Y ha contribuido a fortalecer una lengua que sus propios compañeros de orden no veían con muchas garantías de supervivencia. “Cuando llegué a Paraguay por primera vez, hace 60 años, nos obligaban a aprender una de las lenguas indígenas. Recuerdo algunos padres argentinos que me dijeron entonces que el guaraní no duraría más de 20 años. Profetas, no eran, la verdad”.

Ayer Meliá participó en una mesa que abordó la convivencia del español en el espacio iberoamericano con otros idiomas. Como el guaraní, todavía muy vivos. Y ojalá por mucho tiempo…»

Kuña Guápa, polka de Clementino Ocampo. Ñe’êpoty – Poesía en Guaraní

En el castellano paraguayo guapa es la mujer trabajadora, la que no rehuye el sacrificio y se enfrenta con coraje a los reclamos de la supervivencia cotidiana. El poeta CLEMENTINO OCAMPOS -nacido el 14 de noviembre de 1913 en San Lorenzo y fallecido en Asunción hace algunos años-, escribió los versos de KUÑA GUÁPA, retratando a quien convierte el día en un ritual de labores sin fatiga. «En cierta oportunidad, en uno de los festivales amenizados por Ocampos éste se acercó a ella y le dijo ‘Negra: hoy quiero presentarte oficialmente una música hecha para vos. La llamé KUÑA GUÁPA. Ella contaba que en ese momento estaba con su novio oficial por lo que le respondió: ‘Aniangáke Clementino ani voi oñantoja ndéve cháke rojukáne (Ten mucho cuidado y que no se te antoje porque te voy a matar)». ‘Ipõrã che kamba. Noromot?mo’ãi péicharamo (Está bien, no te haré pasar vergüenza entonces)», le retrucó él. ‘Eme’? ótrape la nde purahéi. Ndachepochy mo’ãi (Dale a otra la canción. No me voy a enojar por eso)», le pidió Cristina», narra Javaloyes reproduciendo lo que había escuchado de la enfermera que por algún tiempo tuvo aquel comedor.
Cristina fue la enfermera del doctor Javaloyes y otros médicos en una clínica que abrieron en Limpio. Trabajó también como ama de llaves en la casa de una médica.

«Cristina era morena. Sus amigos médicos le llamábamos cariñosamente pimienta por lo picante de sus comentarios contra las personas que no eran de su agrado. Era obsesiva por la limpieza y sumamente pulcra. Estaba permanentemente acicalada y perfumada. No escatimaba el comentario mordaz contra cualquiera de sus amigos si no estábamos en forma. Era una mujer muy alegre, simpática y servicial. Con ella no se podía estar triste. Vivía cerca del hospital central del Instituto de Previsión Social. Al salir del trabajo, nos íbamos a su casa», concluye el Dr. JUAN NICOLÁS JAVALOYES.
Hoy la obra es tildada de machista. Sin embargo, en su origen -por lo expuesto-, no pretendió ser sino la exaltación de una kuña guápa de ley.

Fuente: Dr. Juan Nicolás Javaloyes.